Cuando se trata de productos indulgentes, el envase tiene que ser tan apetecible como el contenido. En Incubarte, diseñamos el packaging de la nueva crema al cacao con avellanas Froiz con una misión clara: provocar antojo, transmitir calidad y destacar en el lineal.

Objetivo: impacto visual inmediato

El consumidor no quiere dudar. Busca un producto que le inspire confianza y placer a primera vista. Por eso, este diseño parte de un enfoque directo, cálido y altamente sugerente.

Fotografía central: el poder de lo irresistible

La protagonista del envase es una tostada generosamente untada con la crema, acompañada de avellanas enteras y una hoja fresca, que refuerzan la calidad de los ingredientes. La textura brillante y cremosa de la cobertura, junto con el encuadre y la iluminación, provocan una reacción inmediata: apetito visual.

Fondo rojo y tapa blanca: combinación ganadora

  • El rojo profundo del fondo activa emociones intensas: energía, deseo, atracción.
  • La tapa blanca aporta limpieza y equilibrio, generando contraste y una percepción más cuidada del conjunto.
  • El logotipo Froiz, en su ubicación superior, aporta confianza y reconocimiento de marca.

Ingredientes destacados

De forma clara y visible, se indica la presencia del 13% de avellanas, lo que ayuda a comunicar calidad y diferencia frente a otras marcas más genéricas. Este dato se refuerza visualmente con iconos y composiciones fotográficas naturales.

Un diseño adaptable y contemporáneo

El formato cilíndrico del tarro permite que el diseño funcione de forma limpia y envolvente, manteniendo legibilidad y equilibrio gráfico en todos los ángulos. Esto lo convierte en un packaging apto tanto para estantería como para fotografía de e-commerce.