En Incubarte trabajamos para que cada envase transmita exactamente lo que representa: sabor, calidad y confianza. En este caso, el rediseño de la gama de cafés molidos Froiz responde a esa premisa, con una solución gráfica que unifica la línea de producto y refuerza su identidad visual.

Objetivo del proyecto
El reto era doble: mantener la diferenciación entre las tres variedades (Natural, Mezcla y Descafeinado), y al mismo tiempo construir una imagen de familia coherente, reconocible y alineada con los valores de Supermercados Froiz.
Un color, una identidad
La estrategia cromática ha sido clave:
- Rojo intenso para el café Natural: evoca intensidad, energía y el carácter del tueste natural.
- Verde oscuro para la Mezcla: comunica equilibrio y tradición, en una variedad que combina lo mejor de dos mundos.
- Azul profundo para el Descafeinado: transmite calma, suavidad y una experiencia sin cafeína pero llena de sabor.
Esta codificación por colores no solo mejora la navegación visual en el lineal, sino que también refuerza la diferenciación de producto de un solo vistazo.

Elementos gráficos: sencillos, directos y apetecibles
- Imagen del café servido: Una taza humeante y realista aparece en el centro del envase, invitando al consumidor a imaginarse el aroma y el sabor.
- Granos y café molido: refuerzan la naturalidad del producto y aportan textura visual.
- Tipografía limpia y sin artificios: en línea con el estilo Froiz, clara y de alta legibilidad.
Coherencia global de marca
Aunque cada paquete es diferente, el diseño mantiene una estructura común: logotipo Froiz bien visible, fondo liso en color sólido, imagen central y textos jerarquizados. Esta estructura garantiza una coherencia estética con otras líneas de producto de la marca (como el cacao soluble), y refuerza la confianza del consumidor.